Alimentos que debes evitar si es que buscas reducir la grasa abdominal

Practicar actividad física es fundamental al momento de lograr un vientre plano y definido, sin embargo, controlar lo que se ingiere es igual de importante.

Guía de: Vida Sana

Así como existen comidas que facilitan la quema de grasa abdominal (ver nota), hay otras comidas que definitivamente hay que suprimir de la dieta si el objetivo es disminuir centímetros de la cintura.

La grasa y el azúcar de algunos alimentos se van directo al abdomen y hacen cada vez más complicado eliminar el “rollito” extra, aunque se realicen intensos entrenamientos basados en ejercicios cardiovasculares y abdominales.

La obesidad y el sobrepeso son peligrosos para la salud en general, pero más dañina es un tipo de grasa, que se acumula en el abdomen, denominada grasa visceral. Esta capa en grandes cantidades es riesgosa, ya que se encuentra cerca de órganos vitales, como el corazón y el hígado. Según un estudio publicado en The Journal of Clinical Investigation estaría relacionado con el incremento de resistencia a la insulina y enfermedades cardiacas.

Deshacerse de la grasa almacenada en el área del estómago puede ser un verdadero reto, pero no es una tarea imposible. Una de las principales acciones es restringir los siguientes grupos de alimentos:

1.- Azúcar: Consumir azúcar en exceso puede ser nocivo para varios aspectos de la salud. Este producto se compone de glucosa y fructosa, esta última sólo puede ser metabolizada por el hígado en una cantidad significativa. Por tanto, cuando se ingiere demasiada azúcar refinada, el hígado se colma de fructosa y obligadamente la convierte en grasa.

A juicio del neuroendocrinólogo de la University of California, Dr. Robert Lustig, el azúcar desencadena el almacenaje de adiposidad y engaña al cerebro haciéndole creer que tiene hambre cuando, por el contrario, está satisfecho. “Esto lleva al llamado ciclo vicioso de comer de más, que generalmente incluye alimentos malos”, asevera.

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Se recomienda limitar el consumo de alimentos con altos niveles de azúcar, incluyendo las gaseosas, jugos, pasteles, golosinas y postres, que sólo poseen calorías vacías.

2.- Grasas: La ingesta de grasas trans y saturadas estimulan el aumento de peso y la formación de menos masa muscular en el cuerpo. Según el Dr. Lawrence Rudel, profesor de patología y bioquímica en Wake Forest University School of Medicine, el consumo elevado de ambos tipos de grasas puede generar que la redistribución de la grasa quede en el abdomen.

Algunos alimentos que incorporan grasas trans y saturadas son: caramelos, galletas, helados, margarina, pastelería industrial, pastas, pizzas, empanadas, carnes rojas, hamburguesas, embutidos, mayonesa y tocino, entre otros.

Se aconseja limitar el consumo de grasas trans y saturadas e incluir alimentos con grasas no saturadas, como aceite de oliva, nueces, palta y pescados, como el salmón y el atún.

3.- Cereales refinados: Los cereales son semillas comestibles, pequeñas y secas. En la actualidad, los que más se producen y consumen son: el maíz, el arroz y el trigo. Existen dos tipos de cereales, los integrales y los refinados, cuyos procesos de elaboración son totalmente distintos.

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Un cereal integral está compuesto por tres partes: salvado (contiene fibra, antioxidantes y minerales), germen (rico en nutrientes) y endospermo (posee en su mayoría carbohidratos). Mientras que un cereal refinado carece de las dos primeras partes y sólo mantiene el endospermo, es decir, está carente de las capas más nutritivas y con altos niveles de fibra.

Una investigación publicada en “The American Journal of Clinical Nutrition”, en el año 2010, evidenció que el consumo elevado de cereales integrales se podría asociar con una menor cantidad de grasa abdominal y una ingesta elevada de cereales refinados se podría correlacionar con un mayor aumento de grasa en la zona de la cintura.

Se sugiere optar por los cereales integrales y reducir el consumo de cereales refinados como el arroz blanco, el pan blanco, harina blanca y la harina de maíz.

4.- Jarabe de maíz con altos niveles de fructosa: Es un endulzante derivado del jarabe de maíz, el cual se procesa desde ese cereal. Está compuesto por fructosa y glucosa, al igual que el azúcar común. Se utiliza para dulcificar comidas procesadas como fiambres, sopas, aderezos, pan, salsas, yogures y refrescos

Un estudio efectuado por Princeton University, en el año 2010, demostró que la alta fructosa del jarabe de maíz cambia el metabolismo humano y es asimilada de manera muy diferente a los otros azúcares. La investigación, realizada en ratas, evidenció que un consumo elevado de este componente llevaba a un aumento de peso, a diferencia del grupo que consumía azúcar común.

Se recomienda revisar la etiqueta nutricional de cada alimento y limitar la ingesta del jarabe de maíz con altos niveles de fructosa.

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