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8 cosas que debes considerar antes de ejercitarte en el embarazo

Conoce qué debes saber antes de comenzar y las características del ejercicio para esta etapa de la vida.

Sabemos que el ejercicio es un hábito saludable en todas las etapas de la vida; y el embarazo no es la excepción. Es muy recomendable que sigamos una rutina de actividad física que nos ayude a llevar nuestro estado de la mejor manera.

Pero, ¿que consideraciones debemos tener?, si ocurren tantos cambios en nuestro cuerpo, ¿habrá también cambios en la prescripción del ejercicio?. La respuesta es sí.

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A continuación, cosas que debes tener en cuenta al momento de iniciar la actividad:

1. Consultar con tu médico.

Si bien el ejercicio se recomienda en el embarazo sano; existen ciertos casos (menos mal los menos) en que éste debe hacerse con más cautela o sencillamente esta prohibido. Es importante contar con el visto bueno de tu médico, descartando condiciones riesgosas como síntomas de aborto, síntomas de parto prematuro, incompetencia cervical y otras.

Si has sido siempre activa y no presentas riesgos, probablemente no haya ningún problema con que continúes realizando actividad. Si eres sedentaria y tienes un embarazo sano, es recomendable que inicies alguna actividad, pero en general se empieza después de las 12 semanas.

2. Elegir la actividad adecuada.

El ejercicio durante el embarazo contempla tanto la actividad aeróbica; dentro de las cuales las más recomendadas son nadar, caminar, realizar bicicleta estática, elíptica; evitando los ejercicios de rebote (ejercen un impacto no aconsejable en la musculatura del piso pélvico) y los deportes de contacto que puedan exponerte a un golpe en el abdomen.

Por otro lado, están los ejercicios de la musculatura específica más implicada en el embarazo y el parto, como son los abdominales profundos, la musculatura del periné y de la zona lumbar, sin olvidar por supuesto un trabajo global de todo el cuerpo. Es importante que te asesores con profesionales especialistas en el área.

3. Intensidad del ejercicio.

Es importante recalcar que durante el embarazo la actividad física que se realice debe ser MODERADA. Sabemos que es moderada una actividad cuando no sobrepasamos las 140 pulsaciones por minuto. Idealmente debiéramos llevar un registro de nuestro pulso al inicio, durante y al final de la actividad. Poder llevar una conversación sin problemas mientras nos ejercitamos también es un indicador de que estamos realizando una actividad moderada y se correlaciona bien con la frecuencia cardíaca.

4. Duración y frecuencia del ejercicio.

La duración de las sesiones aeróbicas de ejercicio dependerán en gran parte de nuestro entrenamiento previo. En un principio podemos comenzar con 15 minutos y eventualmente llegar hasta los 45. En cuanto a la frecuencia lo ideal es 3 veces por semana. Los ejercicios mas específicos de musculatura también se recomienda realizarlos idealmente 3 veces por semana, y la duración dependerá de nuestra respuesta.

5. Alimentarse previamente.

En el embarazo tenemos una mayor tendencia a la hipoglicemia, por lo cual es importantísimo  que nos alimentemos al menos una hora antes de hacer ejercicios, no con una gran comida que pueda interferir en nuestro desempeño, pero si con alguna colación saludable.

6. Evitar ejercicios a altas temperaturas e hidratarnos.

La temperatura de nuestra guagua depende directamente de la nuestra, razón por la cual es muy importante que no se eleve demasiado. Prohibido para embarazadas realizar actividades como el Bikram yoga (que se realiza en ambientes con 42º de temperatura) y evitar realizar ejercicios a pleno sol.

Tomar suficiente agua antes, durante y después del ejercicio también nos ayuda a mantener una temperatura corporal adecuada.

7. Utilizar ropa y zapatos adecuados.

Durante el embarazo, por el efecto de la hormona Relaxina, nuestros tejidos están más susceptibles de lesionarse, por lo que es importante usar una zapatilla que tenga suficiente contención en el tobillo y un buen apoyo plantar, aminorando así el riesgo de sufrir por ejemplo, esguinces. La ropa también es importante; ojalá de algodón respirable que nos permita un amplio rango de movimiento.

8. Animarse!!

El ejercicio te proporcionará a ti y a tu bebé múltiples beneficios. Teniendo las precauciones y el asesoramiento profesional adecuado, es un gran aliado en el embarazo!!

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