Natación y dolor de hombro

La natación es un ejercicio completo y por lo mismo muy recomendado. No se relaciona con muchas lesiones, sin embargo, ciertos estilos pueden sobrecargar la articulación del hombro. Entérese de cómo enfrentar estas molestias.

Guía de: Kinesiología

Natación Hombro

Foto: Agencias

El crol, uno de los estilos más populares dentro de la natación, es el más proclive a causar lesiones.

La natación no es sólo una buena forma de mantenerse saludable, sino que para muchos es un método de desconexión, es literalmente sumergirse en otro mundo. El agua por sí sola ya brinda beneficios a nuestro cuerpo y éstos se incrementan si además incorporamos ejercicio físico.

Al nadar no hay impacto articular y todo el cuerpo trabaja para mantener la flotación y realizar el desplazamiento. Por esto es un buen ejercicio cardiovascular y no se caracteriza por ser de los deportes que lesionan.

Sin embargo, la natación tiene diferentes estilos y el crol en particular sobrecarga ciertos tejidos. Los hombros resultan muy exigidos al realizar siempre el mismo movimiento. Si a esto le sumamos una técnica deficiente como patalear o respirar mal, por ejemplo, peor aún. Por esto es importante asesorarse por un profesor que conozca los diferentes estilos y sepa enseñar.

Recuerden que un movimiento que se reitera en el tiempo pasa a ser un movimiento repetitivo, principal causa para el desarrollo de una bursitis y/o tendinitis. El hombro es la articulación más móvil del cuerpo humano, característica que la hace muy compleja. Además se compone de muchas estructuras pequeñas localizadas muy próximas entre sí.

Con el crol el espacio anatómico que aloja a estas estructuras disminuye y se crea el escenario ideal para un pinzamiento subacromial. Este pinzamiento se caracteriza por un roce excesivo de estas estructuras provocando inflamación y dolor. Cuando sólo compromete a la bursa se conoce como bursitis, pero si persiste en el tiempo el desgaste puede ocurrir en los tendones del manguito rotador, siendo la tendinitis del supraespinoso la más frecuente.

Al comienzo se percibe una molestia en la zona anterior del hombro y/o lateral del brazo al iniciar la actividad. Cuando el cuerpo entra en calor suele pasar. Cuando ya se va instaurando el cuadro ya pasa a ser más que una molestia y puede doler en la noche o al realizar otras actividades. Lo ideal es frenar el cuadro al inicio y siempre es bueno consultar. La gente generalmente atribuye todas las molestias a algo muscular y no siempre es así.

Trabajo compensatorio

Para evitar esta sobrecarga lo ideal es hacer un trabajo compensatorio. Esto quiere decir que hay que trabajar la articulación usando movimientos contrarios a los realizados durante la natación para así descargar la zona. En el caso del crol el brazo finaliza cerrándose y realizando una rotación interna. Esto hace que los hombros se proyecten hacia adelante alterando la postura. Esta postura deficiente disminuye más el espacio antes descrito y todo se transforma en un círculo vicioso.

Natacion Hombro

Foto: Agencias

Una forma de prevenir lesiones es elongar, especialmente la zona de los pectorales y los rotadores.

El trabajo compensatorio en este caso debe incluir una buena elongación, sobre todo de la musculatura con tendencia al acortamiento. Los pectorales y los rotadores internos del hombro son los más importantes.

Además hay que incorporar ejercicios de fortalecimiento de hombro y espalda alta. De esta forma tendrás más fuerza y resistencia al nadar. Incorpora ejercicios para fortalecer el manguito rotador, principal musculatura que estabiliza la articulación del hombro. Además hay que trabajar la musculatura que rodea nuestra escápula o “paleta”. La escápula trabaja siempre junto con el hombro, por lo que la estabilización escapular es igual de importante.

Acércate a tu profesor o kinesiólogo y pregúntale sobre este tema. Puede ayudarte a crear una rutina de ejercicios de acuerdo a lo que necesitas. Recuerda revisar periódicamente tu técnica al nadar. A veces creemos que lo estamos haciendo bien, pero pequeñas correcciones hacen grandes diferencias.

Más sobre Kinesiología

Comentarios Deja tu comentario ↓
Síguenos en Facebook X